peperonity Mobile Community
¡Bienvenido/a, Invitado/a! Usted no es conectado/a.
Log in or join for free!
 
New to peperonity.com?
Tu usuario te permite entrar cuando quieras. Por favor, elige un nombre de 3-20 caracteres alfabéticos o números (caracteres especiales no están admitidos).

IMPORTANT: Choose your name WISELY as you cannot change it later on! This is due to the fact that we will submit your pages to major search engines so that they can be found properly. 
Por favor, introduce tú propia[/ b] y correcta dirección de correo electrónico y asegúrate de escribirla correctamente. La dirección de correo electrónico no será mostrada a cualquier otro usuario. 
Esta contraseña salvaguarda su cuenta. Para que no existan errores de escrita tiene que introducirla dos veces. Por favor, introduzca entre 5-20 caracteres alfabéticos o dígitos (caracteres especiales no están admitidos). ¡Escoja una contraseña que no sea fácil de adivinación! Nunca revele su contraseña a nadie. 
Esta contraseña salvaguarda su cuenta. Para que no existan errores de escrita tiene que introducirla dos veces. Por favor, introduzca entre 5-20 caracteres alfabéticos o dígitos (caracteres especiales no están admitidos). ¡Escoja una contraseña que no sea fácil de adivinación! Nunca revele su contraseña a nadie. 
Permanezca conec...
Enter your username and password to log in. ¿Ha olvidado sus detalles de inicio de sesión?

Nombre de usuario 
CAUTELA: Nunca dé su contraseña a nadie! Introduzca solamente el inicio de sesión oficial en peperonity.com. ¡Nunca preguntaremos su contraseña en un mensaje! 
Iniciar sesión
Permanezca conec...

Share photos, videos & audio files
Create your own WAP site for free
Get a blog
Invite your friends and meet people from all over the world
All this from your mobile phone!
For free!
Get started!

Facilmente puede invitar sus amigos a wapmatic. Cuando inicie su sesión o se registra, puede decir a sus amigos sobre el contenido emosionate en es.peperonity.com! Los costos de los mensajes son nuestra responsabilidad.
Meet our team member Marzus and learn how to create your own mobile site!

«»Juan con suerte«» | cuentos.infantiles



«»Juan con suerte«»
Los Hermanos Grimm
Érase una vez un muchacho llamado Juan, quien tras siete años de fiel servicio y duro trabajo como criado sintió al fin deseos de volver al hogar junto a su madre. -Me has servido fiel y honradamente- le dijo su amo al despedirse -, y tu premio estará a la altura del servicio - y le entregó a Juan un pedazo de oro tan grande como su cabeza. El muchacho sacó un pañuelo del bolsillo, envolvió en él el oro y, echándoselo al hombro, emprendió el camino a su casa.

Mientras andaba, vio a un hombre montado a caballo, que avanzaba a trote ligero. - Sería fantástico poseer un caballo, porque entonces no tendría que ir cargado con él, como pasa con el oro: sería yo el que cabalgara sobre él cómodamente. El jinete, al oírlo, le propuso: - ¿Deseas que intercambiemos nuestras posesiones? - ¡Cómo no! -exclamó Juan- Mis pies ya no pueden cargar más con este lingote.

Cabalgando a lomos de su caballo, Juan no cabía en sí de contento.-Soy muy afortunado, pensaba,-pues está claro que he salido ganando con el cambio al no tener que llevar esa pesada carga sobre mis hombros-. Pero la alegría le hizo espolear al animal, que se puso al galope tirándole de la silla. Un aldeano, que pasaba cerca llevando una vaca atada a una cuerda, se acercó para comprobar que no se hubiera hecho daño.

- Tú si que tienes suerte -le dijo al labriego- puedes caminar tranquilamente junto a tu vaca, sin miedo a que te haga daño. Y además, te da leche, mantequilla y queso. ¡Lo que daría yo por tener un animal así! - ¿La cambiarías por tu caballo? -Inquirió el astuto campesino. - ¡Claro que si! Pero para ser honesto, debo advertirte que no haces buen negocio. A lo que el otro respondió con una pícara sonrisa.

Con la vaca caminando a su lado, Juan no paraba de maravillarse de su suerte: - Es un negocio fantástico, muy difícil será que no encuentre un pedazo de pan donde untar la mantequilla. Y no pasaré sed, pues sólo tengo que ordeñarla para obtener rica leche. -Y antes de acabar la frase, ya estaba preparándose para hacerlo. Pero también el ordeño tiene su arte, y la vaca, cansada de la torpeza del muchacho, le dio una coz que lo lanzó hasta el otro lado del camino.

Un carnicero, que transportaba un cerdo joven, no pudo evitar una carcajada al ver la escena:- ¿Cómo esperas obtener leche de una vaca tan vieja? Te servirá, como mucho, para tirar de una carreta o ir al matadero. -le dijo a Juan. - Tienes razón. La carne de vaca es bien insípida, nada que ver con los chorizos y jamones de un buen cerdo. - Mira, por hacerte un favor, estoy dispuesto a cambiar mi cerdo por tu vaca.

Juan aceptó inmediatamente, y continuó su camino más contento que unas pascuas. Se le iba haciendo la boca agua, pensando en los suculentos manjares derivados del cerdo que había conseguido. Al cabo, se encontró con un zagal que portaba una oca. Entablaron conversación y Juan le contó sus aventuras desde que partiera con la enorme pieza de oro, pago de sus siete años de servicio.

El muchacho, al ver la simpleza de los razonamientos de Juan, no pudo resistir la tentación de aprovechar la ocasión con malas artes: - No me gustaría estar en tu pellejo, corres un grave peligro, pues este cerdo se parece mucho al que robaron al alcalde, y si te ven, quizá te acusen de haber sido tu el ladrón. -Mintió el mozo- Pero, como me has caído bien, estoy dispuesto a hacerme cargo de tu cerdo y darte mi oca a cambio.

- Soy el más mimado por la fortuna -decía Juan para sus adentros- no sólo tomaré un buen asado de oca, sino que podré dormir plácidamente sobre la almohada que rellene con sus plumas. ¿Se puede ser más feliz? Y en esto que topó con un afilador, que cantaba mientras realizaba su trabajo. Juan se acercó a él con la oca bajo el brazo, dispuesto a entablar conversación: - Muy bien os deben ir las cosas cuando cantáis de esa manera.

- En efecto, -contestó el hombre- un afilador sólo tiene que meter la mano en el bolsillo para obtener dinero, es una buena profesión. ¿Y tu? ¿Dónde vas con esa oca? - La cambié por un cerdo -Contestó Juan. - Y el cerdo ¿de dónde salió? - Lo cambié por una vaca que a su vez había cambiado por un caballo. El caballo lo cambié por un lingote de oro que me dieron en pago a siete años de trabajo.

El afilador, dándose cuenta de las pocas luces de Juan, le ofreció: - En ese caso, si deseas levantarte cada mañana escuchando el tintineo del dinero, te recomendaría que cambiases tu oca por esta piedra de afilar. - ¡Claro! ¡Es justo lo que buscaba! -Y de nuevo se puso en camino, habiendo dejado la oca con el afilador y cargando la piedra a hombros.- Qué afortunado soy, no cabe duda de que he salido ganando con el cambio.

Pero cuando ya divisaba a lo lejos la casa de su madre, cansado hasta la extenuación, paró en un pozo a beber agua, y al inclinarse, la enorme piedra cayó dentro. - ¡Esto sí que es una suerte! -exclamó Juan. Y acto seguido se arrodilló para dar gracias a Dios por haberle librado del peso de aquella piedra que le hacía ir encorvado. - ¡Madre, madre! -gritaba mientras corría hacia la casa- Alégrate, pues no se puede tener un hijo con mayor fortuna que la mía. ¡Por algo me llaman Juan con Suerte!



This page:





Ayuda/Pregunta... | Términos | Publicado por
Início Personas Imágenes Vídeos Sitios Móviles Blogs Chat
Top